
La sordera súbita es una condición inesperada y alarmante que afecta a miles de personas cada año, destacando que 15,000 personas en el mundo pierden su audición sin previo aviso. Este problema de salud no solo altera la capacidad de oír, sino que también impacta el equilibrio y la calidad de vida. Es una urgencia médica que debe atenderse de inmediato para aumentar las posibilidades de recuperación.
¿Qué es la sordera súbita?
Es una pérdida auditiva repentina que ocurre en un periodo inferior a 72 horas, afectando generalmente un solo oído. Entre los síntomas más comunes están los zumbidos (acúfenos), sensación de presión, vértigo y dificultades para mantener el equilibrio.
Causas posibles
Aunque en la mayoría de los casos no se identifica una causa específica, algunas de las más frecuentes incluyen infecciones virales, trastornos circulatorios, traumatismos, enfermedades autoinmunes, medicamentos ototóxicos y problemas neurológicos como la esclerosis múltiple.
Importancia del diagnóstico temprano
La sordera súbita es una emergencia médica que debe ser evaluada en las primeras 48 horas desde la aparición de los síntomas. La intervención temprana puede marcar la diferencia entre recuperar la audición o enfrentar una pérdida permanente.
Tratamientos y recuperación
Algunos pacientes pueden experimentar una recuperación espontánea en los primeros días. Sin embargo, en la mayoría de los casos, un tratamiento adecuado y oportuno es fundamental para mejorar la audición dentro de un periodo de semanas.